

| ¿Cómo ser Multifuncional?: El Reto de los Ejecutivos en la Era de la Información Ejecutivos
de todo nivel y de todo tipo de empresa, giro o profesión sufren
actualmente un bombardeo constante de información. La economía
actual exige que las compañías se re-definan. El Internet
ha venido a acelerar tanto las comunicaciones y el comercio, así
como nuestro estilo de vida. Esto ha traído como resultado, que
para sobrevivir en la economía cambiante, nos veamos forzados
a hacer más con menos. Como profesionales debemos ser más
eficientes en la ejecución de tareas múltiples. La evolución
de las tecnologías nos ha llevado al punto donde estamos constantemente
conectados, a través de teléfonos celulares, PDAs, correo
electrónico, además de los medios tradicionales de comunicación,
lo cual aplica por supuesto a nuestra vida personal. Las actividades
cotidianas se agregan a la lista diaria con la que debemos cumplir para
mantener los resultados a nivel individual y profesional.
Un ejemplo simple de ser multifuncional a nivel personal, es el hecho de conducir un automóvil mientras se habla por teléfono. La mayoría de nosotros lo hacemos de manera cotidiana, sin saber que esto puede tener consecuencias fatales. Existen estudios que afirman que el cerebro sólo tiene cierta capacidad limitada para funciones o tareas múltiples. Una llamada sencilla con preguntas y respuestas concretas puede no distraer en demasía al conductor, pero si la conversación se torna emotiva o incita a la persona a tomar una decisión de algún tipo, ésta distrae la atención de la función de conducir y puede provocar un accidente. Tradicionalmente, las personas se enfocaban a un número de tareas muy concretas. Sin embargo, en la actualidad, a nivel ejecutivo y gerencial, el avance lo determina la capacidad de manejar muchas responsabilidades de manera eficiente. A lo que se suma la tendencia de las compañías de integrar las actividades del personal, que se ha despedido, a las que tienen los empleados que continúan laborando. Para mantener las operaciones normales, las personas deben contar con procesos de aprendizaje y adaptación rápidos. En el trabajo, es normal que recibamos toneladas de correos electrónicos y que tratemos de responderlos, al mismo tiempo que hablamos por teléfono con un cliente, que enviamos solicitudes o aprobaciones de servicios a nivel interno, que además estemos preparando la presentación de resultados del mes, mientras buscamos información relevante (tal vez solicitada por el cliente) a través de Internet. A esto podemos sumar los localizadores personales y los celulares, la mensajería instantánea y además responder a nuestro compañero de trabajo a nuestro jefe o atender una pequeña junta. A las generaciones anteriores les hubiera parecido una locura poder mantener el foco en medio de tantas tareas, información y dispositivos. Si bien es cierto que la tecnología nos ayuda a lograr más cosas en menos tiempo, comunicarnos y obtener respuestas en tiempo real, si no son bien administradas pueden hacer que nos llevemos el doble o el triple de tiempo haciendo cosas muy sencillas. Ser multifuncional requiere un alto grado de organización. Es imperativo conocer los objetivos a nivel trabajo y las metas que se quieren alcanzar a nivel personal. Saber lo que se espera de uno, en el trabajo, es primordial para saber qué pasos tomar. Otro aspecto interesante es saber calcular el tiempo que nos toma completar cada tarea. Para esto, es necesario establecer prioridades, separando lo urgente de lo importante. Existen ejecutivos que manejan continentes enteros dentro de sus responsabilidades, sin embargo, al tener un manejo adecuado de prioridades y de responsables pueden cumplir con sus tareas. Esto implica saber delegar. El éxito de estos profesionistas se basa en contar con un equipo que a su vez está realizando múltiples tareas de manera eficiente. Mucha gente piensa que para ser multifuncional se necesita algún don especial o nacer así. Contrariamente a lo que se cree, ser multifuncional se basa en aprender cómo organizarse. Si bien, el cerebro tiene una capacidad limitada de manejar varias tareas, se ha comprobado que una vez que se domina un proceso o una actividad, se acelera la ejecución y se pueden integrar otras cosas a la lista. Los consejos básicos para iniciar el proceso de organización son los siguientes:
El cerebro es selectivo con la cantidad de información que recibimos actualmente, por lo que es mejor mantener un equilibrio para no perder de vista lo que es importante tanto a nivel personal como a nivel profesional. **Colaboración Especial de: Lic. Ana Beatriz Valezzi., egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Anáhuac; con especialidad en Publicidad y Producción de Televisión y un posgrado en Administración y Recursos Humanos y con experiencia de más de 10 años en el campo de Comunicación, Publicidad, Mercadotecnia y Relaciones Públicas, basado en el artículo de los Drs. Rosen y Weil TechnoStress; México 2002. |
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