

| Rumores "Un rumor, es una proposición específica para crear, que se pasa de persona a persona, por lo general oralmente, sin medios probatorios seguros para demostrarla." (Allport, 1978) Por qué circulan los rumores Existen dos condiciones básicas para que un rumor prenda en la mente de la gente. El tema deberá revestir cierta importancia, tanto para el que transmite como para el que lo escucha; luego los hechos reales deben estar revestidos de cierta ambigüedad. Esta puede ser inducida por la ausencia o parquedad de noticias, por su naturaleza contradictoria, por desconfianza hacia ellas, o por tensiones emocionales que tornan al individuo incapaz de aceptar los hechos en las noticias oficiales. En el rumor hay muchas veces un poco de verdad, pero durante su transmisión de boca en boca, se lo ha recargado de adornos, obra de la fantasía y difícil de separar del resto. Ley básica del rumor Según Allport (1978), podríamos sentar una fórmula para medir la intensidad del rumor R~ i x a Traducida en palabras, la fórmula significa que la cantidad de rumores circulantes variará con la importancia del asunto para los individuos afectados, multiplicada por la ambigüedad de la prueba o testimonio tocante a dicho asunto. Motivos de la circulación de rumores Cualquier necesidad humana puede impartir movimiento a un rumor. La ansiedad y el miedo son los estímulos ocultos de las historias macabras que tan a menudo oímos; la esperanza y el deseo están en la base de los rumores "rosados"; y el odio sostiene los cuentos acusatorios y calumniosos. Los rumores suelen descargar la tensión emocional inmediata al proveer una salida verbal capaz de traer alivio; ellos protegen, a menudo, y justifican la existencia de estos estados de ánimo, los cuales si, encarados de frente, pudiesen resultar inaceptables al mismo que los abriga, contribuyen a veces a conferir una más amplia interpretación de aspectos intrincados del mundo circundante y juegan así una parte importante en el esfuerzo intelectual enderezado a tornar inteligible el ambiente en que vivimos. Proyección Se llama proyección al estado de ánimo que una persona refleja, sin que él lo sospeche, en su interpretación del mundo que lo rodea. Es en los sueños donde más se presenta el fenómeno de la proyección. Proyección complementaria La proyección complementaria no es atribuir a otra gente nuestros propios sentimientos y estados de ánimo, sino encontrar en la supuesta conducta de cierto prójimo una explicación «razonable» de nuestros propios sentimientos. Proyección directa Cuando se cree lo peor, respecto de otros. En ese caso se está tratando de huir de la propia conciencia acusadora. Generalización de la fórmula del rumor El rumor es lanzado y continúa su trayectoria en un medio social homogéneo, en virtud de activos intereses de los individuos que intervienen en su transmisión. La poderosa influencia de éstos intereses exige que el rumor sirva ampliamente como elemento de racionalización. Esto es, explicar, justificar y atribuir significado al interés emocional actuante. Nivelación A medida que el rumor corre, tiende a cortarse, a tornarse más conciso, más fácil de abarcar y contar. A través de sucesivas versiones, va perdiendo palabras y detalles. Los experimentos demuestras que alrededor del 70% de los detalles quedan eliminados en el curso de 5 ó 6 transmisiones de boca en boca. El grado de «nivelación» ha de deberse al hecho de que los sucesivos informantes en la reproducción en serie, no habiendo visto el estímulo original, no tropiezan con vivencias retardadoras de las pérdidas. Acentuación Se define como la percepción, retención y narración selectivas de un limitado número de pormenores de un contexto mayor. Es el fenómeno recíproco de la «nivelación»; nunca puede existir el uno sin el otro. Resultados de los experimentos: asimilación El proceso de asimilación es el que explica la fuerza de atracción ejercida sobre el rumor por los contextos emocional y conceptual existentes en la mente del oyente. En él se encuentra la razón de la eliminación de ciertos detalles así como la exaltación de otros y todas las transposiciones, aportaciones y desnaturalizaciones que afectan el curso del rumor. Asimilación relativamente inemocional Los psicólogos configuracionalistas descubrieron las "huellas" de las impresiones, un tipo de cambio dinámico y autónomo. Apenas tiene lugar cualquier percepción, según estos teóricos, comienzan a actuar fuerzas que tienden a reorganizar el recuerdo. El acto inicial de la percepción no alcanza a reproducirse las características físicas "objetivas" de estímulo. Desde el principio, la percepción es de carácter selectivo y tiende a simplificar el mundo que nos rodea, la memoria se encargará después de continuar y activar el proceso. La memoria acelera la formación de buenas configuraciones ("good Gestalten") cuando se encuentra libre de la influencia constrictiva del estímulo presente. El cambio tiende a la simetría, a la simplificación y a la configuración agradable. El intelecto - según destacaba Leibnitz- es autista, se mueve por impulso propio.
La teoría que comparaba la memoria con un "depósito" ha tenido que ser desechada. Ocurre que un suceso, una vez experimentado se mezcla con estados de conciencia similares anteriores y forman en conjunto una memoria general. Los estereotipos podrían considerarse una especie de condensación. Múltiples y variadas experiencias con miembros de un grupo social racial, religioso, etc., van a resumirse en una generalización despreciativa, que se aplicará luego a todos los miembros del grupo en cuestión. Otras visiones Según Mark L. Knapp (1944), el rumor se trata de una declaración formulada para ser creíble como cierta, relacionada con la actualidad y difundida sin verificación oficial. Teniendo en cuenta su esencia, podemos clasificar a los rumores en técnicos y no técnicos. Los rumores técnicos son elaborados deliberadamente para causar un efecto. Se los denomina "agresivos", pues están orquestados y se los utiliza en propaganda o con fines comerciales, para debilitar a los adversarios o a los competidores. Los rumores no técnicos surgen espontáneamente. Se diferencian el "espantajo", que refleja temores y en ocasiones puede actuar como un freno o alerta social, y el "ensueño", que transmite aspiraciones, esperanzas y deseos legítimos. En ciertas oportunidades descomprime situaciones de crisis o conflicto. Jean Nöel Kapferer (1989), adopta una postura crítica sobre la posición de Allport y Postman, según la cual se demuestra que el rumor no conduce, sino al error, y que al circular, se aleja de la verdad, tanto en sentido literal como figurado. Representa así una distorsión de lo real. Kapferer se pregunta por qué preocuparse, si el rumor es siempre falso, y concluye, porque en verdad el rumor se vuelve molesto en tanto puede tener fundamento. Los rumores pueden basarse en la verdad porque se trata de una información que el poder no controla. Como respuesta a la versión oficial surgen otras verdades. Este autor define rumor, como la aparición y circulación en la colectividad social, de informaciones que aún no han sido confirmadas o desmentidas públicamente por las fuentes oficiales. Dado su carácter no oficial, el rumor comienza a circular necesariamente fuera de los canales habituales de los grandes medios de comunicación, por la transmisión boca a boca. Otras visiones Según Mark L. Knapp (1944) , el rumor se trata de una declaración formulada para ser creíble como cierta, relacionada con la actualidad y difundida sin verificación oficial. Teniendo en cuenta su esencia, podemos clasificar a los rumores en técnicos y no técnicos. Los rumores técnicos son elaborados deliberadamente para causar un efecto. Se los denomina "agresivos", pues están orquestados y se los utiliza en propaganda o con fines comerciales, para debilitar a los adversarios o a los competidores. Los rumores no técnicos surgen espontáneamente. Se diferencian el "espantajo", que refleja temores y en ocasiones puede actuar como un freno o alerta social, y el "ensueño", que transmite aspiraciones, esperanzas y deseos legítimos. En ciertas oportunidades descomprime situaciones de crisis o conflicto. Jean Nöel Kapferer (1989), adopta una postura crítica sobre la posición de Allport y Postman, según la cual se demuestra que el rumor no conduce, sino al error, y que al circular, se aleja de la verdad, tanto en sentido literal como figurado. Representa así una distorsión de lo real. Kapferer se pregunta por qué preocuparse, si el rumor es siempre falso, y concluye, porque en verdad el rumor se vuelve molesto en tanto puede tener fundamento. Los rumores pueden basarse en la verdad porque se trata de una información que el poder no controla. Como respuesta a la versión oficial surgen otras verdades. Este autor define rumor, como la aparición y circulación en la colectividad social, de informaciones que aún no han sido confirmadas o desmentidas públicamente por las fuentes oficiales. Dado su carácter no oficial, el rumor comienza a circular necesariamente fuera de los canales habituales de los grandes medios de comunicación, por la transmisión boca a boca. Bibliografía Allport, Gordon W. 1978. La Psicología del Rumor. Buenos Aires: Siglo XX. Kapferer, Jean-Noël. 1989. Rumores. Barcelona: Plaza & Janes. Knapp, R. 1944. "A Psychology of Rumour", Public Opinion Quarterly Journal. **Colaboración Especial de: Lic. Antonio E. Di Génova, Director General de redrrpp.com.ar. Argentina 2003. |
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